28 de julio de 2011

Un momento de debilidad

Una tremenda angustia recorre mi ser al saberme no el único en su vida, al saberme no el único que la hace reír, al saberme no su héroe, no su guía, no casi nada y uno mas en el montón...
¿cómo lidiar con ese sentimiento sin ponerme triste?
¿cómo seguir?
¿de dónde saco las fuerzas?
¿Cómo se hace para seguir sin durar?
¿Será que a veces tenemos que elegir entre durar u abandonar?
Simplemente no lo sé, y el no saberlo me tiene loco.
Loco de celos, loco de envidia, nervioso, desesperado... Pero sé que esto pasará... como todo pasa de un momento a otro, pero quisiera que esto no hubiera pasado y que esto no lo tuviera que olvidar, porque implicaría su existencia... y de nuevo a la vida melancólica... de vuelta a la triste duración... de vuelta a la rutina y el paso del tiempo y a nuevas oportunidades de que esto se repita una y otra vez... hasta aceptarlo y vivir herido de una herida que nunca cierra...
Que triste se hace leerme... pobre tipo dirán...
igualmente me consuelo pensando en que nadie emocionalmente estable llegaría a leer mas de la segunda línea de este escrito...
esto es solo un desahogo, mi cable a tierra... una botella al océano... no espero ninguna retribución.

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