11 de noviembre de 2012

TARDE DE DOMINGO

Hoy quería irme a la mierda con mile, a pescar, no sé… a algún lado tranquilo… ¿y donde terminé? En el Jumbo de escalada, estaba a punto de explotar de los nervios cuando decidí jugar con algo, un barrilete acrobático que solo me costó un poquito de mi sueldo… estaba de oferta… y así lo hice; lo compré… salimos del infernal Jumbo y su ritmo PRO. Y fuimos al lugar más contrario que podríamos haber encontrado. Al parque que está en frente de lugano 1 y 2, no sé cómo se llama, pero esta colmado de bolivianos que van a jugar a la pelota…
(No veo porqué mortificarse por mi manera de escribir, ya que estoy refiriéndome a una nacionalidad, a no ser que alguien lo ponga en un lugar ofensivo… directamente si al lector le despertó una connotación negativa, debería rever su punto de vista)…
Entonces, prosigo: estábamos jugando con mile en unos juegos que eran bastante faltos de imaginación, hasta que un chiquito me preguntó por el bulto que llevaba (el barrilete que acababa de comprar), y me preguntó si lo iba a hacer volar pronto. Le contesté que eso era lo que tenía en mente, pero por ahora no, porque quería encontrar un lugar con suficiente cielo abierto para que no se enganchara en ningún cable. Inmediatamente ellos se encargaron de convencer a milenita que estaba haciendo de las suyas, y por fin accedió a cruzar la calle para poder remontar en vuelo al barrilete…
El principio no sabía qué hacer… ésta era la segunda vez que usaba uno de estos… pero luego de varios intentos, logré manejarlo como un aficionado… volvió a mí un sentimiento que hacía mucho no tenía, sentir la fuerza del viento me sentó bastante reconfortante… solo que hacía mucho tiempo que no estaba tan cerca de la gente que me rodeaba, y había empezado a seguir el pensamiento del inconsciente colectivo, el cual menosprecia a los bolivianos y los discrimina, sin darles ninguna oportunidad de integración… Se notaba que esos chicos recién entraban al país, y ya estaban jugando conmigo y mi hija. ¿Porque hay tanto recelo, tanto odio, tanta discriminación, tanta injusticia y tanto orgullo?
No lo sé, solo sé que no sé nada, pero durante la tarde de hoy, me sentí como un nene jugando con su barrilete (un poco mas tuneado, pero bueno, el fin es el mismo)
Pienso repetirlo nuevamente, y trataré de dejar registro de haberlo hecho, un registro con imágenes.